domingo, 17 de enero de 2010

CAPÍTULO 2: Haciendo deporte.

Estaba trotando rumbo al polideportivo de mi ciudad, notaba que hacía un tiempo se apuntaban lentamente más hombres a los ejercicios matutinos, ese día no fue la excepción, a la rutina diaria se sumaron dos especímenes nuevos uno de 25 años y otro de 40 aproximadamente.

Cuando llegue a la zona donde todos hacemos abdominales buscando hacer desaparecer nuestros desmanes en la comida y la cerveza, observé que se mis asiduos compañeros de madrugada diaria los cuales nos saludábamos entre sí, con la típica cordialidad y proximidad masculina de mover la cabeza como diciendo internamente ¡ey!. comenzaron a burlarse del nuevo miembro de 25 años que manifestaba su salud sexual, caminando y transportándose con su sangre desplazada casi completamente hacia su zona inguinal y alguien dijo en tono de autocrítica, auto-ironía, burlándose de su propia realidad: - Ni que llevaras 6 meses sin sexo como yo, a lo que todos respondimos con una sola risotada. Pero otro dijo yo llevo 6 y medio, todos comenzaron a confesar el tiempo que llevaban sin conocer mujer (conocer bíblicamente hablando, como cuando dice y Adán conoció a su Mujer y nació Abel), todos oscilaban en los 6 meses.

Yo no demoré en confesar públicamente mis 4 meses y medio, comprendiendo que era el que manifestaba tener la más temprana relación sexual con una mujer, también comprendía que durante un mes y medio ella, mi Cyntia, se entregó por amor y con amor, sin sentir un ápice, fingiendo sus orgasmos, hasta que no soporto mas esa situación y me puso a régimen como a mis otros compañeros de género.

Termine los ejercicios y comprendí que esta época que comenzaba iba a ser muy dura para el género humano.